16 de novembre del 2008

La música sí amansa a las fieras

Las vacas del matadero de Durango escuchan a Bach en las horas previas a su sacrificio

Son muchas las investigaciones que constatan el poder terapéutico de la música y su influencia sobre el ritmo respiratorio y la presión arterial. También son conocidas de sobra las recomendaciones a las embarazadas para que escuchen a autores clásicos durante el período de gestación. Con estas teorías como modelo, y con el propósito de «incrementar el bienestar de los animales y, al mismo tiempo, mejorar la calidad de la carne», el matadero Erralde ha optado por poner música clásica a las vacas en las horas previas a su sacrificio.
Para el responsable del centro de Durango, la medida ha tenido un efecto inmediato. «Hasta esta semana, que es cuando hemos comenzado con la musicoterapia, nunca había visto ninguna vaca tumbada en la cuadra», destaca Eneko Egibar. Veterinario de profesión, es consciente del nerviosismo que invade a los animales cuando ponen un pie en el matadero. «No sólo se encuentran en un sitio extraño donde no reconocen a nadie, sino que en cuanto empiezan los sacrificios empiezan a oler la sangre», remacha. En su opinión, esa ansiedad redunda en el producto final. «Cuanto más tranquilo esté el animal, de mejor calidad acabará siendo su carne», insiste.
Mozart relaja
Por los altavoces del matadero podía escucharse ayer 'Los conciertos de Brandemburgo', de Bach, aunque la semana que viene será el turno de Mozart y la siguiente, de Schubert. «Nos han recomendado estos autores y algunas piezas concretas porque es música más relajante, aunque iremos haciendo pruebas para ver cómo se comportan las vacas», explica.
Aunque el uso de la musicoterapia para el tratamiento de diferentes enfermedades es una práctica extendida a día de hoy, son pocas las experiencias con animales que se han dado a conocer. El responsable de Erralde destaca que, en su caso, «y pese a que puede haber muchas más», sólo está al corriente de una explotación que se dedica a la venta de vacuno en Eskoriatza donde este sistema es una realidad. Es por ello que anima a otros mataderos a imitar su ejemplo y tomar medidas para lograr «un mayor respeto hacia los animales», y a las instituciones vascas a que «en lugar de sólo hacer cumplir» la normativa de la Unión Europea, vayan más allá y tengan en cuenta estos parámetros.
Font: Correo Digital