14 de gener de 2011

El títol ens ha cridat l'atenció:

La música no es un lenguaje universal 
(HUGO GARCÍA ROBLES)
Muy a menudo se escucha definir la música como un lenguaje universal. En general, los lenguajes son también coyunturales y acotados. El maravilloso río del idioma castellano alberga los matices de cada región de la península española más todos los aportados por los hispano parlantes americanos. Desde México a Tierra del Fuego las palabras y giros de la lengua madre se retuercen y transforman hasta un grado que a veces hace difícil advertir que se trata del mismo idioma.
Se dice que Mozart, hacia 1779, cuando Haydn viaja a la capital británica contratado por el empresario Solomon, le advierte de los riesgos de la travesía, a través del Canal de la Mancha, agregando como argumento que tampoco hablaba inglés. A lo cual respondió Haydn que su lengua era universal y que la comprenderían todos los británicos.
Sin embargo, si la música de Haydn hubiera sonado como lo haría poco después la de su discípulo Beethoven, quizá la comprensión y el aplauso no hubieran sido tan fluidos e inmediatos. 
La música, como toda obra humana, no escapa a la historicidad y a los matices del marco socio-cultural en el cual nace.
Desde este punto de vista, los ragas de la India y la música china o japonesa son tan peculiares y privativas para el oído occidental que no resultan comprensibles de inmediato.
Aún dentro de las corrientes y épocas de la música occidental, tanto culterana o clásica (para designarla con el nombre impropio que la identifica) como la popular, suponen circuitos de comprensión y nada fluidos.
Piénsese qué puede parecer al oído de un campesino ruso el canto de un estilo por un payador rioplatense. Tampoco es necesario extenderse sobre la dificultad que puede originarnos la audición de un "kolinden", villancicos navideños húngaros. Dificultad que, por cierto, revista en la obra admirable de Bártok, tan tributaria del folclore de su patria. Sin embargo, se trata de expresiones musicales pertenecientes todas al tronco común occidental.
La música, como toda lengua, es privativa de cada región, de cada época, hasta de cada individuo. En consecuencia no es universal y resulta comprensible para quienes participan del marco histórico cultural que la engendró y contiene. Cuando no es así, su comprensión es ardua. 

Font: http://www.elpais.com.uy/110112/pespec-540584/hugogarciarobles/la-musica-no-es-un-lenguaje-universal/