18 d’octubre de 2012

Hem llegit

En peligro, la Educación Musical y sus beneficios

¿Cuántas veces a lo largo de la vida de estudiante nos habrán repetido que es necesario conocer la historia que nos precede para no volver a cometer los mismos errores?

Si nos detenemos un momento a analizar la educación musical en las distintas épocas históricas podremos hacernos una ligera idea de la importancia que ésta ha tenido en prácticamente todas las culturas anteriores.

Ya en la antigua Grecia, la fundación de escuelas de música como la de Esparta de la mano de Terpandro, o la fundada en el mismo lugar por Tales de Gortina en los siglos V y VI a. C., nos pueden dar una idea de la importancia del estudio de esta materia. La música y la gimnástica constituían los fundamentos de la instrucción de los muchachos y de las doncellas, que a partir de los siete años eran educados en común a cargo del Estado.

Al igual que en Grecia, Roma también será consciente de la importancia del estudio de la misma, instaurando un sistema semejante de estudio, donde la música era parte fundamental en la formación de los jóvenes.

Durante la Edad Media, el modelo educativo estaba formado por lo que se llamaba el trívium y el quadrivium. El primero de éstos estaba constituído por retórica, gramática y dialéctica; y el quadrivium por geometría, aritmética, astronomía y música. Parece ser que la música vuelve a ser parte importante de la educación de los estudiantes.

Baltasar di Castiglione (Mantua 1478-Toledo 1529), noble cortesano, diplomático y escritor italiano, autor del célebre tratado Il Cortesano, en la que describe el ideal de vida del Renacimiento, propugna un modelo de caballero que responde a las inquietudes y a la visión del mundo que se tenía de su tiempo. En ésta hace hincapié en que "el caballero perfecto deberá saber tañer un instrumento musical". Hablar del Renacimiento y no hablar de las artes sería prácticamente una contradicción.

El Barroco puede considerarse como la época donde comienzan a surgir los conservatori y ospedale de la pietà principalmente en Italia, encargados de la educación musical, y las Capillas Catedralicias en España. Estos conservatorios, hospitales u orfanatos atendían perfectamente a niños y jóvenes enseñándoles un oficio que les permitiera vivir dignamente y los encauzaban en el estudio de un instrumento musical y del canto particularmente.

Algunas de las nuevas teorías que consideran la importancia de la música en el desarrollo de la inteligencia, la sensibilidad y la habilidad motriz, comienzan a gestarse durante el Barroco. El mismo Descartes en su Compendio de música vuelve a relacionar la música con las matemáticas, al igual que en la Edad Media y la Grecia Clásica

A finales del siglo XVIII surgen los primeros centros germen de los primeros conservatorios públicos. Durante el Romanticismo, se multiplicará el número de músicos amateurs, que realizaban actuaciones en casa como símbolo de una buena educación. En ésta época, en algunos países europeos se llegó a decir que era mayor el número de casas con piano que con bañera. Toda esta situación dará lugar a la larga tradición de orquestas y de cultura musical que hasta el día de hoy gozan países como Alemania, Francia, Holanda, etc.

El caso de España será un poco diferente, ya que durante el siglo XIX la enseñanza de la música desaparecerá de las universidades y de las instituciones eclesiásticas, dejando tan sólo un escasísimo número de centros donde poder estudiar esta disciplina, el Conservatorio de España en Madrid (1830), Conservatorio de Barcelona (1838), los cuales darán lugar a las primeras formaciones profesionales del país, aunque a años luz de los niveles del resto de países europeos.

Cincuenta años más tarde se formarán los centros de Valencia, Málaga, Bilbao y Oviedo, pero en el sistema de educación obligatoria para los alumnos, la enseñanza musical no se contemplará en el plan de estudios, a pesar de que esta disciplina y el estudio de la misma cada vez será más estudiada en la actual Europa, de hecho, la aparición de la musicología se fundamenta en este siglo y en las mejores universidades europeas.

Esta situación en España empeorará durante todo el siglo XX, hasta la vuelta a la democracia con la muerte de Franco y la implantación de la misma en el plan de estudio de los alumnos dentro de la rama de la Educación Artística. Los profesionales de la música surgidos de estos escasos centros lucharán para que esta materia se vuelva a implantar en el plan de estudios y se comenzarán a crear las orquestas profesionales y bandas de las que actualmente podemos gozar. A pesar de que durante un largo periodo de tiempo estábamos en la cola de la calidad musical europea, podemos presumir que actualmente muchas de las formaciones españolas cuentan con músicos de una calidad inmejorable, incluso dentro de las mejores orquestas europeas y mundiales.

Ahora, la cuestión es diferente. Si revisamos todo este breve repaso por la historia, vemos que la música, con efectos beneficiosos científicamente demostrados dentro de muchas disciplinas, comienza a encontrarse otra vez en una situación peligrosa, ya que poco a poco va desapareciendo del plan de estudios de nuestros alumnos, llegando al punto de convertirse en lo que viene denominándose una asignatura "maría", o lo que es lo mismo de poca importancia, por no hablar de la retirada de las subvenciones a las escuelas de música.

Y yo me pregunto, ¿qué pasaría si en vez de españolizar a los niños catalanes, culturizáramos a alguno de aquellos dictan nuestras normas?

Tengan en cuenta que las decisiones que tomamos hoy repercuten en la evolución y desarrollo de nuestros hijos y nietos.

Nacho Pascual
Profesor Superior de Música y Musicólogo